La Iniciativa Ciudadana de los Evangélicos

INICIATIVA SOCIAL EVANGÉLICA

 


La Enseñanza Religiosa Evangélica en la escuela, hoy:

         

1.- La Constitución establece que los padres tienen el derecho de elegir para sus hijos la educación religiosa y moral que esté de acuerdo con sus convicciones.

 Este derecho, en el ámbito escolar, se ha canalizado, entre otras formas, por medio de la asignatura de Enseñanza Religiosa, impartida por las diferentes confesiones que mantienen Acuerdos de Cooperación con el Estado, a fin de atender la pluralidad de creencias existentes en la sociedad.

 2.- La Enseñanza Religiosa Evangélica está suponiendo una valiosa aportación al modelo de concurrencia plural de la enseñanza escolar de las diferentes confesiones, en atención a la demanda libremente expresada por los padres, en el ejercicio de sus derechos fundamentales de libertad religiosa y de enseñanza.  

 3.- El modelo curricular que ofrece la Enseñanza Religiosa Evangélica, contiene elementos característicos y diferenciales, en particular en su metodología y sus criterios de evaluación,  que permiten la adecuada integración de esta enseñanza en la Programación General del Centro, en el marco de la consecución de los objetivos educativos en la legislación vigente. 

 4.- La organización de la ERE en el marco de la escuela, ha tenido siempre en cuenta el principio establecido en el artículo 10 de los Acuerdos de Cooperación entre el Estado Español y las Iglesias Evangélicas de facilitar la coordinación de esta enseñanza con el resto de las materias. En este objetivo está resultando especialmente relevante la capacidad técnica y profesional de los profesores de ERE.    

 5.- Los padres tienen la obligación de comprometerse en la educación de los hijos, tanto en el ámbito de la familia como colaborando con la escuela en la medida de sus posibilidades. 

 6.- Promovemos un Pacto Estatal por la Educación, de todos los miembros de la Comunidad Educativa con la concurrencia de los partidos políticos cuya obligación debe ser garantizar el desarrollo del modelo educativo acordado en pro de la calidad y la consecución de los objetivos de la enseñanza.